El libro que ha arrasado por
sorpresa en las listas de Estados Unidos, basado en el impactante caso de niños
robados que conmocionó al país.
Aunque la vida nos lleve por
diferentes caminos,
el corazón siempre recuerda a dónde pertenece.
el corazón siempre recuerda a dónde pertenece.
Memphis, 1939
Rill Foss y sus cuatro hermanos pequeños
disfrutan de una infancia mágica en su casa-barco en el Misisipi. Hasta que una
noche de tormenta sus padres tienen que correr al hospital y unos desconocidos
llegan para llevárselos a la fuerza al orfanato. Aunque les aseguran que su
estancia allí será solo temporal, Rill pronto se dará cuenta de la terrible
verdad. Y de que tendrá que luchar con todas sus fuerzas para mantener juntos a
sus hermanos en un mundo de crueldad e incertidumbre.
Aiken, Carolina del Sur, en la actualidad
Avery Stafford ha vivido una vida de riqueza y
privilegio, tiene una exitosa carrera política y pronto va a casarse con su
encantador prometido. Pero un encuentro fortuito suscita dolorosas preguntas
que la empujan a investigar en la historia oculta de su familia... y a destapar
secretos que pueden llevarla a la destrucción o la redención.
Una conmovedora novela inspirada
en el escándalo real de la organización de adopciones que durante treinta años
secuestró y vendió niños desfavorecidos a familias acomodadas por todo el país.
La autora
Lisa
Wingate trabajó como periodista y
actualmente es conferenciante y autora de más de veinte novelas de gran éxito
en Estados Unidos. Sus obras han ganado o han sido nominadas a numerosos premios,
incluyendo el Pat Conroy Southern Book Prize, el Oklahoma Book Award, el Carol
Award, el Christy Award y el RT Reviewers' Choice Award. Wingate vive en las
Montañas Ouachita del suroeste de Arkansas.
Impresiones
Entre 1929 y 1950 en EEUU hubo una organización,
la Asociación de Hogares Infantiles de Tennessee, que se dedicó a “raptar”
niños y “venderlos” al mejor postor. Niños rubios, de ojos azules, guapos, por
los que se pagaban grandes cantidades de dinero. Fueron separados de sus
padres, y aunque tuvieron buenas vidas, se les separó de sus familias sin
motivo aparente. Este libro se basa en esta historia real para contar la historia
de los 5 hermanos Foss, que fueron separados de sus padres y llevados a un
orfanato, donde vivieron una situación angustiosa, fueron maltratados, privados
de comida y tratados como mercancía, vendidos a diferentes familias.
La novela se estructura en dos hilos temporales.
Por un lado, nos trasladamos al Memphis de 1939, donde Rill Foss, la hermana
mayor de los 5 hermanos antes citados nos va contando su historia y como lucha
para mantenerlos unidos y volver con sus padres. Por otro lado, en la actualidad
nos encontramos a Avery Stafford, hija de un congresista, cuyo futuro es seguir
los pasos políticos de su padre. En un acto en una residencia de ancianos,
donde acompaña a su padre, conoce a May, una anciana de 92 años que la confunde
con alguien llamado Fern, pues lleva una pulsera de libélulas que la anciana
dice que es suya. Avery se interesa por la historia de la mujer y empezará a
investigar. Se encontrará con la historia de la organización que se encargaba
de dar a niños pobres en adopción a familias ricas. Y todo parece indicar que
su familia está de alguna forma relacionada con la historia, por lo que no
descansará hasta descubrir la verdad.
Las dos historias son potentes, aunque a mí
personalmente me ha gustado más la historia del pasado. Una historia
desgarradora, la autora no ahorra en detalles de lo que los niños tuvieron que
pasar y sufrir en esos orfanatos, muchos de ellos no lograron sobrevivir y
otros sufrieron abusos y maltratos.
Avery en cambio lo ha tenido todo, pero aun así
su vida no es la que le hubiera gustado que fuera. No le ha faltado de nada,
pero tampoco ha tenido libertad para elegir y su futuro está encaminado a ser
la sucesora de su padre, por lo que siempre tiene seguir el protocolo, pues los
enemigos políticos de su padre lo pueden utilizar en su contra. Hasta que se
encuentra con la historia de su abuela y de los “niños robados” y se dará
cuenta de que la verdad es lo más importante.
Los personajes están bien perfilados. Las dos
protagonistas principales, Rill y Avery, van a luchar por lo que quieren.
Sufriremos con Rill y sus hermanos y participaremos en la investigación de
Avery por descubrir la verdad a toda costa, aunque su familia pueda resultar
perjudicada. Odiaremos a más de un personaje y amaremos a otros por su bondad.
Antes de
que llegaras es una historia basada en hechos reales, muy bien escrita y
que llega dentro. La autora para construirla se ha basado en testimonios reales
de niños supervivientes que fueron separados de sus padres sin motivo y sin trámites
legales. Todo ello orquestado por una mujer, Gergia Tann, que fue la artífice de
esta red de tráfico de niños a gran escala, en la que participó gente
importante en la política, en los negocios, etc haciendo la vista gorda o
comprando niños a la carta por sumas desorbitadas, incluso hubo anuncios en la
prensa “vendiéndolos”. Nunca pagó por sus delitos, murió antes de que se
destapara en 1950.
Me ha gustado mucho la historia y la forma de
contarlo de la autora, a veces te ponía los pelos de punta y te hubiera gustado
coger por los pelos a la tal Georgia y tirarla al Missisipi… Una historia con
cierto suspense por conocer que paso con los 5 hermanos Foss y la relación de
la abuela de Avery con la historia. Una historia que te mantiene en vilo y con
ganas de seguir leyendo.
Una
historia que a lo mejor no hubiera leído sino hubiera participado en la lectura
conjunta organizada por los blogs Libros que hay que leer, Adivina
quién lee y El templo de la lectura. Gracias por la
organización y el sorteo de los ejemplares y gracias a la editorial por su envío.
Resumiendo,
os recomiendo esta historia si os gustan las novelas con distintos hilos temporales
relacionados entre sí, con historias duras pero potentes, que te hacen sentir.
Bien escrita, con una prosa sencilla y una trama con cierto suspense bien
llevado. Una novela a tener en cuenta.
4 estrellas en Goodreads.
Nos leemos,
Ayla






